14.12.11

BALADA EN UN PIANO DE JUGUETE

Como una balada en un piano de juguete
o como alguien que ha sobrevivido
a un bombardeo y camina ahora sobre
un montón de cuerpos mutilados.
Son las once de la mañana, hora peninsular,
y la claridad del cielo apenas deja ver
calles que se parecen demasiado,
como si estuvieras recorriendo un laberinto
o un centro comercial y tus pies
formaran una playa que se extiende más allá
de tu mirada. En el laberinto,
por fortuna, no hay minotauro, pero
las manos de las cajeras del centro comercial
son mondas de plátanos, servilletas arrugadas,
leche reseca en el fondo de una taza.
Te apartas un poco de tu recorrido habitual,
valoras el peligro de un paso de peatones
aún sin explorar, te adentras
en la selva virgen de un parking público,
avanzas entre la densa niebla de la alameda.
Y después de varias horas caminando
comprendes que por mucho que te alejes
seguirás estando en el mismo lugar.



Texto: Juan Bello
Imagen: Sonia Marpez

1 comentario:

Beatriz Rojo dijo...

Me gusta la imagen de un parking como selva. Muy cinematográfico todo.